Última actualización 01/12/2004@00:00:00 GMT+1
Aún cuando los rasgos más importantes de la “l” se dan en la mayúscula, que estudiaremos con posterioridad, la “l” nos orienta sobre el interés o no de cultivar relaciones intelectuales y dar espacio a las fantasías ideales. Es el “diálogo razonado”
entre corazón y mente y se nutre de pensamientos elevados: mente y corazón hablan entre sí. También se refleja en la misma, el diálogo (existente o no) entre padre/hijo.
Teniendo en cuenta que es una letra que generalmente consta de trazo ascendente (perfil) y descendente (palo), o sea de “hampa”(ver nº103/Enero), y ojal o espacio que une perfil y palo, estudiaremos las siguientes:
Sin perfil(simplificada). No existe el diálogo, sino el monólogo (solo existe una palabra: la del propio sujeto) no se escucha al tú aunque este tenga derecho a ser oído. Signo de despotismo.
Con ojal estrecho. Concreción en las ideas que se enfocan y elaboran en detrimento de la amplitud imaginativa. Selectividad en las ideas que se crean y aceptan con respecto al entorno.
Con ojal amplio. Refleja la mente englobando el reino del pensamiento. Habilidad para considerar varias ideas, opciones y explorar nuevas posibilidades. Curiosidad intelectual.
Se elaboran las experiencias mediante la fantasía en detrimento de la capacidad crítica.
La habilidad para discriminar con objetividad se pierde por dispersión o superficialidad.
Con ojal inflado o superdilatado. Ensanchamiento del ideal del Yo. Exageración de los conceptos ideales. Supercompensación de los fallos, insuficiencias o minusvalías a través de una autoimagen falsa para creerse superior a los demás en algún aspecto. Desea ser distinto a la mayoría “tipo estrella”. Se siente revestido de una personalidad mágica, brillante que le distingue de sus congéneres. Fantasía, ilusión y confabulación.
Con ojal inflado + trazo vertical recto. La razón en este caso controla el exceso imaginativo.
Con ojal inflado + trazo vertical en curva abierta (balón). Déficit racional en la crítica y gusto por hallar explicaciones de cualquier índole, incluso no científicas.
Con ángulo arriba. Impulso nervioso debido a una energía contenida. Impulsos místicos coartados por la realidad. Capacidad para conversar con un padre brusco al cual se tolera convirtiéndose en una especie de “paraguas” para no agudizar el conflicto.
Con bucle o parón al principio del ojal. Indica desarmonía en la zona intelectual. Hay un “freno” y “volver a pensar”, por lo que la persona no dice lo que originalmente pensaba.
Lo elabora y vuelve a pensar por ocultación o miedo al primer impulso.
Con trazo descendente y fuerte indebidamente prolongado en zona inferior. Tendencia a imponer y exponer de forma tajante los criterios propios sin sopesar las consecuencias.
Con trazo final prolongado en horizontal. Refleja un temperamento y ánimo feliz. Espíritu un tanto aventurero.
Con trazo final prolongado por abajo de la letra siguiente. Acusada autosatisfacción. Se es escéptico en cuanto al valor de los demás y uno mismo se cree muy importante. Implica ser exigente y duro al juzgar al prójimo.
Con trazo unido a la letra siguiente muy bajo y por abajo. Tendencia a decaer y/o a la depresión (si el trazo es débil, sin fuerza). Propensión al ahorro.
En “arcada” hacia la derecha. Indicativo de carácter frío y cerebral. Sujeto muy formado y con sentido artístico. Valora el intelecto.