Última actualización 01/09/2005@00:00:00 GMT+1
LA TEMPLANZA
A muchas personas les gusta ponerse a prueba, así pueden conocer tanto sus límites como sus posibilidades. Mientras se encuentran sometidos a la presión que supone tener que luchar contra las dificultades del desafío, todos sus sentidos están alerta, el cuerpo y la mente se encuentran preparados para entregar todo su potencial. Cuando la prueba es superada con éxito, la alegría y la satisfacción personal son indescriptibles.
El arquetipo de LA TEMPLANZA representa las pruebas que de vez en cuando el universo plantea a sus criaturas.
EL MÁGICO INFLUJO DE LA TEMPLANZA EN EL MUNDO
Cuando se crea el prototipo de una máquina o se diseña un puente, desde el punto de vista de la física teórica, todo debería funcionar a la perfección, en el fondo se trata de geometría y matemáticas aplicadas, cuestiones de masas, volúmenes y leyes físicas. Pero lo que determina la validez o no de un proyecto es al someterle a las condiciones de uso más duras; bajo estas circunstancias puede comprobarse si funciona o no y si lo esperado se cumple.
Exactamente lo mismo sucede en el caso de los seres humanos. Muchas personas sienten que han madurado, que la vida les ha enseñado, que han aprendido de sus errores y están completamente convencidas de ello, pero quizá el universo no lo está tanto. Entonces decide poner a prueba al individuo en cuestión, para comprobar si lo que dice y siente es cierto.
Es posible que de pronto te veas sumergido en una vorágine de situaciones inesperadas, muchas veces incluso absurdas. Puede parecerte que todo cuanto antes estaba a tu favor, ahora está en tu contra, probablemente sospeches del extraño comportamiento de algunas personas a las que considerabas incondicionalmente fieles. No te asustes ni pierdas la serenidad, lo más probable es que estés siendo sometido a una prueba por parte del arquetipo número catorce La Templanza.
En estos casos, lo primero que has de hacer, además de no perder la calma, es mantener fría la cabeza y caliente el corazón, recuerda que el nombre del arcano “La Templanza” significa temple, basado en someter un cuerpo a temperaturas opuestas, primero el calor del fuego seguido del frío del agua, este tratamiento otorga al metal ciertas cualidades esenciales, tales como una gran flexibilidad además de gran resistencia.
Las pruebas sirven como antes decíamos para conocer el grado de evolución o madurez espiritual de una persona, su capacidad tanto para desprenderse de cosas y obligaciones inútiles, como para aceptar y asumir, con todas sus consecuencias, responsabilidades de las que podía estar huyendo.
Ante una situación nueva, que te genere inquietud, observa, trata de deducir, más que la lección que tienes que aprender, qué cosa aprendida tienes que demostrar, pues en esto consiste una prueba o examen, en demostrar (en este caso demostrarle a la vida y a ti mismo) lo aprendido. Puesto que la templanza se basa en dos fuerzas actuantes, el fuego y el agua, esas serán las que tú has de manejar ante una situación que hayas podido detectar como “de prueba”.
Si te decides por el fuego, entonces has de esforzarte para que pase lo que pase, tu entusiasmo, tu alegría y tu capacidad de resistencia no decaigan, no dejes que las circunstancias exteriores abatan el poder del fuego que arde en tu corazón como el sentimiento de fe en ti mismo. Piensa que toda prueba tiene una duración limitada, y que además toda prueba que te plantee el universo, siempre estará “adaptada” a tu capacidad de superarla, mantente firme durante el tiempo necesario y triunfarás.
Si te decides por el agua, entonces has de usar la fuerza del amor, la flexibilidad, acepta las circunstancias sabiendo que son una oportunidad para poner en acción todo tu potencial de solidaridad, afecto y entrega.
No juzgues a las personas y piensa que ellas están procediendo según el papel que en ese momento tienen que protagonizar para que tú puedas culminar tu prueba, en cierto sentido toma su actitud como de “cómplices del universo”.
En estas situaciones siempre difíciles de superación de pruebas y obstáculos, pide ayuda al poderoso arcángel Mikael, o si lo prefieres San Miguel, señor del arquetipo de La Templanza, siente que del sol dorado de su frente surgen ondas de energía que potencian todas las cualidades que necesitas expresar para conseguir el triunfo con el que con toda seguridad, concluirá tu experiencia.
Cuando todo haya terminado, habrás subido un peldaño más como ser humano en tu escala evolutiva y espiritual.
EN EL TIEMPO
El tiempo de La Templanza es un tiempo dual, lento en el exterior, tanto que casi te gustaría empujarlo para que todo fuera más rápido y rápido en tu interior, al que te gustaría detener, para que todo fuera más lento.
De alguna manera, el agua pesada y fría determina el flujo del tiempo en los acontecimientos que te envuelven, ocultando en lo profundo de su interior muchas de las claves que después desvelará, mientras que el fuego, rápido y brillante de tu interior, no te permite fijar con claridad ni las imágenes mentales por un lado, ni los argumentos que ayuden a percibir las cosas, por otro.
Equilibrar ambos tiempos, el externo y el interno, es un arte y quien lo logra comprende, como en un momento de inspiración mágico, cómo es la prueba a superar, cómo superarla y de hecho podría decirse que en esta conjugación se encuentra la solución inmediata de todo enigma planteado por el arquetipo de La Templanza.
EN LAS PERSONAS
Todas aquellas personas que a lo largo de tu vida han comprobado lo que has aprendido, son los heraldos del arcano de La Templanza, desde tus padres cuando te preguntaban sobre tus deberes escolares, pasando por tus profesores en su actitud de examinadores, como las entrevistas de trabajo que hayas podido realizar, pruebas deportivas para comprobar tu puesta a punto, el examen del carné de conducir, incluso cuando tú mismo repasas mentalmente alguna tarea que has de realizar, para comprobar que la tienes bien aprendida y fijada en tu mente, todos son aspectos de este poderoso y singular arcano.
Igualmente, lo son las personas que te han felicitado por tus logros y de forma muy especial las celebraciones como consecuencia de éxitos y triunfos, pues un acto realmente mágico que cierra un ciclo de pruebas, es el hecho de celebrar con alegría y en compañía de amigos y familiares, las pruebas superadas.
EN TI
Si aceptas el hecho de que nunca se termina de aprender todo lo que puede ser aprendido, comprenderás el por qué de la existencia de este arcano. Piensa que asimilar una lección y demostrar que está integrada, no es sino un paso para poder aprender otras nuevas, de hecho así ha sido a lo largo de toda tu vida, del jardín de infancia al colegio, de éste al instituto, después a la universidad y luego...
En el camino espiritual, sucede lo mismo, recuerda la frase que figuraba en el frontispicio del oráculo de Delfos, -“hombre, conócete a ti mismo y conocerás al universo y a los dioses”- hasta que llegues a saber quién eres y al hacerlo comprendas que todo el universo y todos sus dioses están dentro de ti, aún tendrás que superar muchas pruebas, pero ¿qué son éstas, si sabes que al final el éxito siempre estará asegurado? Mientras tanto puedes contar con el poderoso arcángel de las copas doradas y aunque, en ocasiones, te exija que entregues todo lo que vales, considérale como un aliado que custodia el sendero tortuoso y difícil de la evolución. Él te aportará luz en los periodos de oscuridad, fuerza ante el desánimo y esperanza en los momentos de duda.