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Última actualización 01/09/2005@00:00:00 GMT+1
La mirada sola es capaz de iluminar y vivificar las emociones y sentimientos más insondables del ser. Su poder, brillo y firmeza es uno de los signos externos que ejercen mayor influencia en los demás. Con un poco de entrenamiento conseguirás descubrir su significado… ¡a la primera mirada!
La mirada es un espejo por donde aflora y se filtra nuestro sentir más profundo. De ahí que sea el primer elemento que permite formarnos una impresión cuando conocemos a alguien. Si tenemos dudas de las señales que emite una boca, los ojos siempre nos darán la respuesta: podemos disimular el dolor detrás de una sonrisa, pero si estamos apenados los ojos nos delatarán porque “el ojo es un traidor del corazón”, según escribiera el poeta Thomas Wyatt. Así y todo, la psicología de la mirada es tan compleja que no siempre resulta fácil percibir lo que transmite, entender sus mensajes y revelaciones. Para descubrirlos hay que tener en cuenta su intensidad, brillo, movimiento, profundidad… Seguidamente, te ofrecemos unos cuantos modelos de expresiones oculares, cada una con características visibles, que te ayudarán a entender mejor las emociones que transmiten y apreciar que el poder magnético de la mirada también llega al corazón de quien lo contempla. Glosario de miradas
- Alucinada: Es un mirada fija, carente de dirección, de ahí que se la denomine popularmente la mirada de los “locos”. No hay que asustarse porque aunque es extrema es poco habitual. Se observa a veces en personas que están bajo el efecto de drogas alucinógenas.
- Apagada: Es algo asimétrica, vacía, sin brillo, un poco adormecida, mortecina, con las comisuras exteriores descendentes, es decir, átonas. En general denota astenia psíquica y es importante prestarle atención, sobre todo si la vemos en niños. En ellos puede ser reflejo de mala adaptación al medio ambiente, estrés escolar, perturbaciones afectivas e incluso problemas de salud. Se observa a veces en personas asociales que han perdido contacto con lo real.
- Apasionada: Suele ser la más volcánica y poderosa. Está orientada hacia ideales activos y, por tanto, es capaz de volcarse en la acción. A veces es también generosa, comunicativa, calida y viva, en cuyo caso se encuentra en personas con cierto grado de heroísmo. Sin embargo, si es constante, rígida y muy intensa la acción puede ser desenfrenada e incluso vindicativa.
- Armónica: Es una mirada amorosa y cálida que transmite pureza de corazón, discreción y caridad desinteresada. Suele poseer una cualidad superior, es capaz de ejercer una acción magnética calmante. Se encuentra a veces en los auténticos sanadores de cuerpos y almas: florecen bajo un fondo de sufrimiento porque son capaces de trascender y de amar incondicionalmente.
- Atenta: Los ojos son brillantes, fijos. El grado de concentración de esta mirada se intensifica si las cejas están bastante cercanas a los globos oculares. Se observa en personas apasionadas, voluntariosas, trabajadoras y ambiciosas.
- Átona: Los ojos de mirada átona suelen carecer de brillo y sus párpados son fláccidos. La expresión es vaga, como perdida en un sueño. Este tipo de mirada es frecuente en sabios, científicos y en general en artistas, especialmente si los ojos están algo hinchados.
- Bizca: Se suele decir que la mirada divergente de las personas con ligera bizquera o estrabismo posee un encanto especial. Quizá se deba por la impresión soñadora que confiere a la mirada, pero en realidad la bizquera es señal de un elemento nervioso en la personalidad aunque sea pasajero. Se encuentra con mucha frecuencia entre artistas y creadores. En el hombre aporta un elemento de feminidad.
- Directa: Da la impresión de franqueza. El ojo es brillante, claro, cargado de una luz que transmite afectividad y, a veces, una idea de elevación moral.
- En blanco: Los ojos rodeados de esclerótica blanca indican fatiga, exaltación. Si además están hundidos puede haber fatiga pulmonar; no en vano se observan a veces en personas muy fumadoras.
- Endurecida: Apenas deja ver los ojos. Es una mirada firme que se observa en personalidades rudas. La frente está plisada, contraída, las cejas fruncidas. Así es la de muchos ancianos acostumbrados a vivir solos y en climas duros. También la tienen muchos deportistas cuando realizan un esfuerzo físico intenso. Es una mirada casi dolorosa, hiperconcentrada, como si fuera a estallar. A veces revela un conflicto interior, rechazo de intercambio con el mundo exterior. Se encuentra, asimismo, en personas difíciles de abordar.
- Fija: Las personas miopes suelen mantener la mirada bastante fija, parpadean poco. Si la fijación es pasajera refleja una fascinación por algo que sorprende, maravilla o asusta. Si se convierte en un hábito, la visión se empobrece. Además de observarse en los miopes, la mirada fija es un rasgo frecuente en personas fanáticas, doctrinarias, que no tienen en cuenta las ideas ajenas. De no ser así, puede deberse a ideas fijas, incluso obsesivas.
- Firme: No debes confundirla con la mirada endurecida porque a diferencia de ésta, la mirada firme puede y suele poseer también suavidad, dulzura y generosidad. Contiene la expresión de la voluntad y de la decisión y eso la hace más viva, expresiva y elocuente.
- Interiorizada: Es habitual en pensadores, científicos, sabios e intelectuales. Confiere a su poseedor un aire ausente, flotante, como si estuviera en dos planos. Es poco móvil, pero abierta y receptiva.
- Tónica: Denota gran agudeza visual, percibe bien los objetos. Su visión es concreta, rápida, pragmática. Se encuentra en personas de acción, inquietas y aventureras, dinámicas, alegres, impulsivas y sensuales.
- Turbadora: Es una mirada bastante átona que da sensación de pesadez, lentitud e indiferencia. El iris está medio recubierto por el párpado superior que se hace pesado y da la sensación de un pensamiento profundo y agitado. Se observa con frecuencia en actores.
RECUADRO MIRADAS TURBADORASLas miradas turbadoras, de aire pesado y lento, de algunos actores como MARLON BRANDO y de muchas actrices como BETTE DAVIS, MARILYN MONROE, DREW BARRYMORE, figuran entre las más enigmáticas y seductoras de la historia del cine. RECUADRO KATHERINE HEPBURNLa oscarizada actriz norteamericana tenía la mirada directa, gentil y risueña. Este tipo de mirada, plena de afectividad y de inteligencia, se observa en personas que se mantienen jóvenes de carácter y están siempre nutridas por una llama interior que las mantiene vivas. KATHERINE HEPBURN la tenía especialmente viva, estimulante, llena de humor y optimismo. Sin duda, esa “mirada” tan positiva la ayudó a vivir hasta avanzada edad. MARLENE DIETRICHLa actriz alemana tenía una mirada poética-etérea, es decir, un tipo de mirada que se escapa hacia lo alto, dando la impresión de que se eleva por encima del párpado superior. La afectividad no juega aquí ningún papel. Es una mirada sutil, penetrante. Un buen maquillaje es capaz de acentuarla. Parece angelical, pero en realidad es receptiva, guarda una indiferencia emocional aparente, como si jugara con los fantasmas.
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