Satisfacer el deseo de alguien que te pida la Luna tiene una sencilla solución: cómprale un pedacito en propiedad y a un precio de lo más asequible. Desde el año 2001 el valor medio del acre lunar (0,40 hectáreas) no ha sufrido apenas incremento.
En esa fecha era de unos 30 euros, cuantía que hoy en día se mantiene. Al adquirir este terreno el comprador recibe un certificado, un mapa fotográfico del lugar y una copia de la Constitución Galáctica. Así se suma al más de millón de personas que ya tienen su Luna. En esta lista aparecen Tom Cruise, John Travolta, Nicole Kidman y dos ex presidentes de los Estados Unidos.
Desde 1980, vender terrenos en la Luna se ha convertido en un negocio inmobiliario. En ese momento, el estadounidense Dennis Hope empezó a explotar ese filón, que alcanzó su mayor éxito en 1997 cuando abrió Lunar Embassy (
www.lunarembassy.com), una inmobiliaria en Internet. Aunque existen dudas legales sobre el negocio, él lo hizo posible al registrar a su nombre la Luna y todos los planetas del Sistema Solar. A este carro se apuntó también la inmobiliaria israelí Crazyshop (
www.crazyshop.co.il) y MoonEstates (
www.moonestates.com).