Última actualización 01/07/2005@00:00:00 GMT+1
EL COLGADO
Hay muchas personas que se esfuerzan por hacer bien su trabajo, por cumplir con su deber, no lo hacen con la intención de conseguir alguna ventaja material. Para ellas es una satisfacción actuar correctamente, poco importa que los demás les comprendan o no, les alaben o les vituperen, la alegría de “la obra bien hecha” es su valiosa e íntima recompensa.
EL MÁGICO INFLUJO DE EL COLGADO EN EL MUNDO
La acción del arquetipo de El Colgado se expresa por doquier, tanto en la naturaleza como en cualquier objeto construido por el hombre. En la naturaleza, a través del hecho de que toda ella es una manifestación de la aceptación de la voluntad divina, en ella las energías se expresan en sus tiempos adecuados y en sus espacios precisos, las fuerzas más poderosas rigen y determinan la acción de aquellas que resultan más débiles y éstas realizan las funciones que les han sido dispuestas.
En cuanto al ser humano, todo cuanto construye y resulta operativo y eficaz lo es porque se han aplicado las técnicas adecuadas respetando y siguiendo principios y leyes universales.
Todas las leyes están hechas para ser cumplidas, las humanas pueden ser burladas, pero las universales son absolutamente inviolables. El arquetipo de El Colgado representa la aceptación y subordinación voluntaria al conjunto de leyes que hacen posible la existencia del universo y en éste las del propio individuo.
Estas leyes funcionan bajo principios físicos y matemáticos exactos, incluidas las que rigen tus procesos mentales o las que actúan en el complejo mundo de tus emociones. Ante determinados sucesos, ante ciertos estados de ánimo que parecen brotar de improviso puedes actuar de dos formas; tratar de evadirte, en cuyo caso al no resolver el problema, éste volverá a surgir en cualquier otro momento, con un disfraz diferente, o bien puedes aceptar la situación, analizarla, pedir ayuda si lo consideras necesario y después actuar en consecuencia. Este segundo caso es el que representa el arquetipo de El Colgado.
Habrá en tu vida ocasiones en las que tengas que hacer cosas que no te resulten agradables o que alteren en cierta medida tus planes. En estos casos puedes pensar que se trata de un molesto sacrificio, de un tiempo y unos hechos que van a limitar tu libertad, pero si sabes que se trata de algo justo y lo realizas con plena atención y buen ánimo, te sentirás después plenamente satisfecho y en paz contigo mismo. Si por el contrario, se trata de situaciones arbitrarias provocadas por personas que tratan de limitar tu libertad, sin que sea justo, sencillamente porque quieren manipularte y tenerte a su servicio, en este caso el arquetipo de El Colgado representa la fuerza de aceptar la verdad para decir simplemente no.
Es natural que a la vista del arquetipo de El Colgado, dudes y pienses en cómo puede ayudarte en tus problemas cotidianos un arquetipo cuyo protagonista se encuentra tan aparentemente limitado, pero pronto verás que puede hacerlo.
Imagina que te ves obligado a acudir a un lugar al que no querrías ir, pero debes hacerlo, tal vez ese día no te encuentras con el ánimo muy subido, puedes prever que tu estancia será incómoda, que las personas que te vas a encontrar serán una causa de complicaciones o molestias, en ese caso visualiza que El Colgado se desata de sus ligaduras, que gira sobre sí mismo y se pone en pie, como una persona normal, con sus pies bien afianzados en el suelo y su cabeza nimbada de luz bien erguida, ahora imagina que El Colgado se pone en movimiento y se dirige al lugar donde tienes que ir. Ahora deja que El Colgado se encargue de preparar tu llegada, de allanar los obstáculos, de mejorar el ambiente del lugar, para que cuando tú llegues las cosas te resulten mucho más sencillas y, sobre todo, más cómodas.
Puedes utilizar la figura de El Colgado para algo aparentemente prosaico, pero totalmente necesario; se trata de encontrar un lugar para aparcar, antes de que llegues a la calle donde deseas dejar tu vehículo envía mentalmente la figura en pie de El Colgado para que te reserve una plaza donde dejar tu coche.
El Colgado puede ayudarte también a liberarte de alguna dependencia de la que te resulte difícil escapar, un hábito pernicioso que te cueste vencer, por ejemplo fumar.
Para que la fuerza del arquetipo de El Colgado te apoye en tu empeño, haz una fotocopia en color de la carta número 12, El Colgado. Sobre la pierna cruzada escribe con lápiz o bolígrafo, “Yo –escribe tu nombre- dejo de fumar” y después tienes que fijar una fecha, un plazo de tiempo para que tu deseo se haga realidad, puedes escribir sobre el travesaño central de la cruz de la que está suspendido, por ejemplo 30 días, (ha de ser un periodo de tiempo que para ti resulte razonable).
A partir de ese momento, cada día girarás un poco la carta, en el sentido de las agujas del reloj, de modo que al cabo de los 30 días fijados el Colgado se encuentre en posición totalmente cambiada, es decir con los pies abajo y la cabeza arriba.
Sentirás en este tiempo que tu voluntad se fortalece y te tomarás muy en serio el llevar adelante tu propósito, El Colgado será para ti un buen aliado.
EN EL TIEMPO
El tiempo de El Colgado siempre es largo, incluso tedioso, suele ser un tiempo en el que la mente se encuentra como en una frontera entre dos mundos, por un lado resulta difícil la concentración y por el otro resulta también difícil dejar suelta la imaginación, a veces es difícil estar despierto y difícil conciliar el sueño.
El Colgado representa tiempos que se perciben en el interior y que nada tienen que ver con el tiempo que miden los relojes. Se trata de periodos especiales en los que se producen estados alterados de conciencia, bien como consecuencia de haber consumido determinado tipo de sustancias o bien como consecuencia de haber alcanzado un satori o éxtasis durante el proceso de la meditación, la oración o la práctica de algún ritual de alta magia.
En estos casos un flash de luz proyecta la conciencia hacia espacios y mundos desconocidos y otro flash de luz vuelve a traerla de nuevo al núcleo de la personalidad, en ese intervalo pueden haber transcurrido segundos u horas.
EN LAS PERSONAS
Todas aquellas personas a las que admiras porque cumplen a rajatabla sus obligaciones, todos cuantos te han inculcado la idea de asumir las responsabilidades propias de tus actividades, son emisarios del arquetipo de El Colgado. También lo son las personas que han sacrificado parte de su vida por ti, como tus padres, tus abuelos u otros miembros de tu familia que te hayan ayudado y se hayan preocupado por tu persona.
En cualquier lugar al que acudas por puro esparcimiento o por diversión te encontrarás con personas que se encuentran realizando su trabajo, cuidando de que todo esté bien, de que todo funcione para que puedas disfrutar de tus ratos de ocio, ellos al igual que policías, cuerpos de bomberos, protección civil, personal hospitalario de guardia, incluso conductores de autobuses o taxistas, son parte del arquetipo de El Colgado.
Aunque a veces tu espíritu de rebeldía se haya opuesto a quienes te han exigido disciplina, ellos han actuado como parte de El Colgado para hacerte comprender que la sociedad funciona porque un importante número de sus miembros (no todos por desgracia), hacen lo que deben hacer en beneficio de la colectividad y sin tener en cuenta intereses o caprichos personales.
EN TI
La diferencia entre sacrificio y deber sólo depende de tu punto de vista, mientras realices las cosas de mala gana, pensando tan sólo en lo que desearías hacer y no en lo que estás haciendo, tus obligaciones cotidianas se te harán una carga insoportable, además nunca estará tu mente donde está tu cuerpo y esa bilocación te llevará a alejarte progresivamente de la realidad, de quien eres y de qué debes hacer.
Pero si haces las cosas pensando que es un honor hacerlas porque siempre beneficiarán al resto de la sociedad, te encontrarás satisfecho cada día cuando te retires a descansar. No obstante, aún puedes subir un peldaño más respecto al arquetipo de El Colgado. Si sientes verdadero amor por cuanto haces, incluso la palabra deber perderá su sentido, serás un aliado del universo que te ha escogido a ti porque no hay nadie mejor para cumplir su propósito.
Ese es, realmente, el misterio que representa el arquetipo de El Colgado, el hombre plenamente realizado que sabe ser un canal por el que Dios mismo a través de él se expresa en el mundo, por eso El Colgado subordina su propia voluntad a la voluntad divina, quien le mira y le ve, no le comprende, pero a él su estado le hace inmensamente dichoso, inmensamente feliz.