Un nuevo hallazgo pone en entredicho cómo murió el primogénito de Ramsés II
Última actualización 01/06/2005@00:00:00 GMT+1
El Valle de los Reyes, inmerso en la montaña tebana de Luxor, en Egipto, sigue dando al mundo tesoros arqueológicos, algunos de ellos únicos en la historia. Ese es el caso de la tumba KV5, la más grande localizada en Egipto y el mayor hallazgo de la egiptología tras el descubrimiento de la tumba de Tutankamón
Se trata de un auténtico mausoleo de la familia del faraón Ramsés II de más de 130 cámaras que fue descubierto en 1995 por el egiptólogo estadounidense Kent Weeks. Pero ha sido ahora cuando ha visto la luz el hallazgo de una calavera que podría pertenecer al primogénito de Ramsés II, Amun-her-Khepeshef.
Las posibilidades de que el cráneo pertenezca a Amun son muy elevadas. Lo que es seguro es que se trata de un adulto de unos 50 años, que debió ser un gran guerrero, por las marcas de heridas repartidas por todo su cuerpo y que falleció de un golpe en la cabeza, probablemente de una pedrada durante una batalla. Prueba de ello es un agujero en uno de los laterales del cráneo de unos 2,5 centímetros. De confirmarse la identidad de los huesos, quedarían en entredicho determinados acontecimientos bíblicos como la muerte de todos los varones primogénitos de Egipto después de que el faraón desafiara las órdenes de Dios. El faraón que reinaba en esos momentos era Ramsés II (gobernó desde los 20 hasta pasados los 80 años) y de ser ciertas las alusiones de la Biblia a diez plagas, el hijo primogénito del faraón habría muerto en una de ellas, no en una batalla como parece desvelarse ahora. Un nuevo misterio del antiguo Egipto está servido.