Última actualización 01/02/2005@00:00:00 GMT+1
Artistas plásticos, escritores y poetas de todas las épocas se han sentido fascinados por la boca y han loado su belleza. Risueña, sensual, firme, cariñosa... Es el barómetro psicológico del rostro.
Filtro por donde se manifiestan las pulsiones inconscientes e instintivas, la boca permite expresar el amor humano –carnal o afectivo- con toda exactitud. A través de ella fluye la voz, intérprete del corazón y del alma. Un estudio de su forma permitirá obtener información fidedigna sobre el conjunto de la vida interior.
Tipología de la boca
Boca ancha y carnosa: Fuerte sensualidad, afectividad, sentimentalismo (subjetividad), avidez de contactos y experiencias en el terreno erótico, así como gusto por alimentarse abundantemente. Si además los labios son átonos habrá poca exigencia en la elección de pareja sexual, además de posible glotonería.
Boca encogida (labios apretados): Afectividad introvertida, interiorización, falta de comunicación. Hay represión en la vida sentimental, reflexión fría, egoísmo, falta de sinceridad, falsedad. Si los labios permanecen fuertemente cerrados puede darse la terquedad y el deseo de tener siempre la razón.
Boca grande (con marco facial estrecho): Presunción e imprudencia; posible charlatanería; despilfarro energético, no se miden las fuerzas. Temperamento superficial y poco selectivo. Las bocas grandes suelen ser anchas y carnosas y, por tanto, necesitadas de contactos sociales y comunicación. Sin embargo, si la boca grande tiene labios finos y delgados, la exageración y la fuerza de los sentimientos se dirige más hacia la propia persona que hacia los demás. Es como si el amor se ahogara por falta de corazón: el temperamento será frío y calculador.
Boca hundida: Espíritu poco comunicativo y sociable. Dificultad para los contactos. Se observa sobre todo en la vejez, pero suele comenzar a manifestarse décadas antes en personas ambiciosas y hurañas (si hay firmeza en las carnes y el mentón sobresale).
Boca pequeña y fina: Hay mayor necesidad de calidad que de cantidad en los intercambios que tienden a ser escasos pero selectivos. En general, la vida sentimental es tranquila, falta de pretensiones. Si los labios son muy finos la introversión y el auto-control serán fuertes, especialmente si son tónicos. Si es muy pequeña puede ser signo de timidez o de inhibición. Sin embargo, una boca pequeña de labios gruesos refleja sensualidad, blandura y afán de placer, además de poca vitalidad y debilidad de carácter.
Boca proyectada hacia fuera: Carácter influenciable, avidez, instintos básicos, escaso control, cierto grado de infantilismo y dependencia del mundo exterior.
Boca puntiaguda: Refleja astucia y diplomacia. Hay ansia por atacar, decisiones rápidas y tal vez osadas. Espíritu competitivo y esforzado.
Boca rectilínea (controlada): Espíritu justiciero, estricto, poco dadivoso. Predomina la actitud cerebral. Si los labios son tónicos es marca de actividad y firmeza, incluso objetividad. Se trabajará con habilidad y precisión. Si los labios son muy delgados es señal de repliegue o fuerte dominio de sí mismo; hay elección voluntaria de intercambio exterior.
Lenguaje de los labios
Suele decirse que el lenguaje de los labios es el lenguaje del amor… si los labios no mienten. Una forma de descifrarlo es aprendiendo que el labio superior expresa la vida mental, pero también la afectividad emocional. En cambio, el inferior refleja la sensualidad y la vida sentimental. Se corresponde con lo corporal y mundano, con los placeres sensoriales.
Labio inferior dominante (más adelantado que el superior): Denota egoísmo, desdén y agresividad. Predominan los instintos sobre los afectos. Si es grueso muestra asimismo gran exigencia de placeres sensuales. Por el contrario, si es fino denota falta de interés en el terreno erótico.
Labio superior dominante (más adelantado que el inferior): Es señal de afectividad y posible bondad, junto con credulidad y confianza. Se observa a veces en artistas plásticos, pero puede ser también reflejo de falta de vigor. Si es muy grueso suele haber necesidad de apoyo y afecto. Asimismo puede manifestar falta de control emocional.
Labio superior fino: Hay carencia de afectividad, pero también informa sobre el grado de concisión. Cuanto más fino sea, más concis@ será quien lo posea. En una boca que además sea pequeña en comparación con el tamaño global del rostro, puede indicar introversión extrema o bloqueos. A las personas con el labio superior fino les disgustan las conversaciones repetitivas.
Labio superior grueso: Cuanto más grueso sea mayor será la verbosidad. Si el labio inferior también es grueso habrá habilidad natural para hablar.
PIE DE FOTO GENERAL
GEORGE BUSH:
Los labios muy finos denotan introversión y auto-control, especialmente si son tónicos. Los del presidente norteamericano, finos y apretados, reflejan concisión, facilidad para dar instrucciones claras y precisas.
PERSONAJE:
JULIA ROBERTS:
La boca grande de esta actriz, con sus labios carnosos y extremadamente móviles, no miente respecto al carácter de su poseedora: tiene una vida sentimental intensa, es exagerada en la expresión de sus sentimientos y tiene gran afán por divertirse y disfrutar.
Por otra parte, con unos labios tan gruesos como los suyos es difícil no ser una persona muy habladora. Le cuesta poco iniciar una conversación y, en cambio, sí terminarla sin haber cansado antes a la concurrencia, a pesar de su capacidad para añadir chispa a cuanto dice. Así y todo, su verborrea espontánea e inagotable puede hacer perder la atención al interlocutor… sobre todo si este tiene los labios finos.