El mes de noviembre es muy favorable para la plantación del olivo. Primero se debe remover la tierra en la que se van a colocar las plantas. Después se hacen los hoyos donde se van a plantar, con una profundidad de unos 50 ó 60 centímetros. Cuando ya están plantados hay que regar el terreno para conseguir un buen apelmazamiento del terreno y la adherencia de las raíces.