Última actualización 01/10/2006@00:00:00 GMT+1
En la sociedad en la que vivimos, quizá nuestros pensamientos y sentimientos, sean lo único que nos queda como coto único de nuestra privacidad. En unos pocos años, alrededor de unos cinco, quizá ni eso sea únicamente nuestro.
Será gracias a un ordenador que podrá adivinar nuestro estado de ánimo y que están desarrollando investigadores de la Universidad de Cambridge y del Massachussets Institute of Technology.
Negar con la cabeza o cambiar la mirada de dirección servirán para que esta máquina sepa qué pensamos en ese momento y se haga consciente de nuestras emociones. Con el análisis de una serie de movimientos faciales, este ordenador será capaz de leer nuestra mente mientras estamos sentados ante la pantalla.
La aplicación que podría darse a este nuevo avance de la tecnología es, por ejemplo, ayudar a mejorar las habilidades de los conductores o facilitar que las empresas adapten su publicidad a los estados de ánimo de los consumidores.