Julio es el mes adecuado para podar los “chupones” de los árboles frutales, esas pequeñas ramas que crecen rectas hacia arriba. Estos brotes sustraen mucha agua y muchos nutrientes necesarios para el árbol. Además, es el momento de darles un aporte extra de vitaminas en forma de oligoelementos y minerales, para evitar enfermedades y hongos.