Última actualización 01/06/2006@00:00:00 GMT+1
Aunque hay sueños que, por su naturaleza, provocan un brusco despertar y son difíciles de olvidar, por lo general, el recuerdo de los sueños es fugaz y se evapora con facilidad. A veces creemos recordar las imágenes de un sueño reciente, y unos segundos después, incomprensiblemente, ya lo hemos olvidado. Pues, si en los primeros momentos del despertar no lo incorporamos a la memoria consciente, por mucho que se intente después ya no seremos capaces de recordarlo.
SUEÑOS DE TODOS LOS TIEMPOS
Las pautas para recordar mejor lo soñado que aparecen en los actuales libros de sueños, guardan cierta similitud con las de los tratados y manuales más antiguos, y todas coinciden en aconsejar que para recordarlos mejor y poder trabajar después con ellos, lo más eficaz es tener a mano lápiz y papel y escribir rápidamente lo que se recuerde en esos primeros momentos. A veces, a falta de material para escribir, basta con repetir en voz alta, dos o más veces, lo que se va recordando.
LOS SUEÑOS DE LEWIS CARROL
Lewis Carrol fue el pseudónimo que el diácono inglés y profesor de matemáticas Charles L. Dodgson, utilizó para firmar sus libros de cuentos, siendo Alicia en el País de las Maravillas el que más fama alcanzó de todos. Lewis fue también una de esas personas afortunadas que recordaban sus sueños con una nitidez asombrosa, quizás, porque padeciendo de insomnio, pasaba noches enteras en estado de duermevela. El caso es que supo sacar buen provecho de sus aventuras oníricas, y puesto que sus sueños no eran premonitorios ni se hacían reales, decidió darles vida por su cuenta e incorporarlos a su realidad particular, inspirándose en ellos para escribir sus cuentos. Lewis comentaba que, a menudo, incluso en las más frías noches de invierno, se incorporaba de la cama a la hora que fuera, encendía una vela y escribía algún feliz pensamiento o ensoñación que había tenido y que de otro modo, probablemente, se habría perdido en el olvido.
En el cuento de Alicia en el País de las Maravillas, de todos conocido, abundan escenas y situaciones que parecen sacadas de un sueño, pero en otros cuentos posteriores como el de Alicia a través del Espejo o el de Silvia y Bruno, todavía se da más esta tendencia, siendo el propio Lewis quien afirmaba que, en efecto, sus sueños eran su fuente directa de inspiración.
Consultorio:
LA MUERTE DE OTROS
La verdad es que estoy un poco asustada, pues sueño con la muerte de gente que conozco, generalmente de mi familia. En el último sueño era un primo mío, al que casi nunca veo, quien se moría, y su mujer se lo tomaba bastante bien mientras yo lloraba y me daba mucha pena porque todavía era muy joven.
Soraya (Asturias)
Estimada Soraya:
Desde muy antiguo se viene considerando que soñar con la muerte de alguien que vive significa que se le alarga la vida. Se trata de una asociación basada en la unión de los opuestos, en este caso de los opuestos vida-muerte, y con el paso del tiempo esta idea, que tiene mucho de verdad, ha pasado a formar parte de la sabiduría popular. La vida de cualquier persona está en constante proceso de cambio y transformación y, de hecho, muchas veces cuando se sueña con la propia muerte o la de algún amigo o familiar, significa que se están produciendo cambios evolutivos en el interior de la persona en cuestión. Tus sueños pueden referirse a esos cambios, pero más que relacionados con las personas que fallecen en tus sueños, parecen estar relacionados contigo, ya que se trata de personas distintas que, aunque conoces, en realidad no parece que tengas tanta relación con ellas como para que sus cambios te afecten directamente o incidan en tu vida.
Si embargo, esas personas si pueden tener un carácter simbólico en tus sueños que hablará de ciertas facetas de tu carácter, de tus creencias o de tus valores que van cambiando conforme tú vas adquiriendo más experiencia en la vida. Seguramente debes estar atravesando una etapa personal en la que estás dando paso a nuevas ideas y tendencias.
LLAVES EN LA PARED
Tengo curiosidad por saber qué puede significar un sueño que tuve hace poco y que me sorprendió por la claridad de los detalles y la sensación de realidad que me produjo, pues parecía que lo estaba viviendo. Soñé que entraba en el piso donde pasé mi infancia y donde estuve viviendo con mi madre hasta que me casé. Mi madre siguió viviendo allí pero, siendo un piso de alquiler, el casero la obligó a marcharse un tiempo después, con gran disgusto para todos. El caso es que en el sueño yo llegaba al piso que estaba vacío y subía las persianas. Luego pasaba a una habitación que resultaba especialmente entrañable para mí, y de pronto veo que una de sus paredes está llena de llaves, me las quedé mirando pero me resultaban extrañas, poco después bajé la persiana y me fui.
Irene (Madrid)
Estimada Irene:
Las llaves son el instrumento que permite abrir y cerrar puertas, muebles, cajas... Cuando aparecen en sueños tienen ese significado, representado la clave que te permite abrir, en el sentido de descubrir algo que te interesa o encontrar alguna solución que andabas buscando, o bien te permite cerrar, en el sentido de abandonar, olvidar o dejar. En tu caso, tratándose de una casa donde habías vivido con anterioridad, el sueño nos remite al pasado y, según nos cuentas, se trata de un pasado lleno de recuerdos y vivencias desarrolladas allí, en aquella casa a la que ahora no puedes volver aunque quieras. Esta situación parece haberte creado un sentimiento de frustración (quizás fue un desalojo injusto) y todavía hay cosas con relación a todo ello que no has superado o aceptado. El sueño a este respecto es muy gráfico, pues el piso está vacío y tú al entrar en él subes las persianas, es decir, que quieres volver sobre el asunto y ver claro o aclarar algunas cosas que hayan quedado pendientes, quizás reclamaciones o algo así. Pero al llegar a la habitación que más te interesa te encuentras con la pared llena de llaves y, dada la situación, esas llaves representan cosas de tu pasado que debes dejar ya cerradas. En el sueño pareces entenderlo así, ya que bajas la persiana y te vas.
SI SUEÑAS CON:
PELO.- El pelo o el cabello en sueños, evocando el mito de Sansón, tiene un simbolismo relacionado con el poder, la fuerza y la abundancia. Si en un sueño te ves con el pelo mucho más largo de lo que acostumbras, será indicio de que se avecina una racha de suerte y bienestar, tanto material como espiritual. Por el contrario, si alguien te corta el pelo en sueños, cuidado, porque puede anunciar pérdidas, ya sean económicas o de prestigio personal.
JOYAS.- Las joyas hablan de valores que permanecen inalterables en el tiempo. Muchas veces las joyas forman parte del patrimonio familiar y se heredan pasando de padres a hijos, igual que las tradiciones arraigadas y las creencias familiares también llegan a formar parte del carácter y los principios de algunas personas. De ahí que las joyas en sueños, cuando alguien las lleva en abundancia, representen ideas inamovibles, afán de superioridad y falsas apariencias. Sin embargo, si alguien lleva una sola joya que destaca por su brillo, puede interpretarse como una virtud que adorna a esa persona, relacionada generalmente con la bondad, la iluminación espiritual o la sabiduría.
OPERACIONES QUIRÚRGICAS.- Ver o estar en sueños en un quirófano o incluso soñar con un bisturí o un cirujano, será indicio de que algo en nuestro interior está fallando, generalmente se trata de asuntos relacionados con la moral o los sentimientos, quizás la influencia de malas amistades o alguna relación difícil y obsesiva que nos va destruyendo la moral poco a poco. El sueño advierte que es momento de cortar por lo sano y extirpar lo que nos está dañando, que ya no valen las nuevas oportunidades, ni los parches, ni agarrarse a débiles esperanzas. También este sueño puede aparecer cuando se tienen dudas sobre seguir o no adelante con negocios o asuntos materiales, y cuando se tienen preocupaciones concretas de salud, en este último caso, serán los demás detalles que acompañen al sueño y la sensación que deje al despertar, lo que ayude a interpretar si es aconsejable o urgente consultar con el médico.