Última actualización 01/04/2006@00:00:00 GMT+1
Refleja la capacidad de acción y el espíritu realizador. Cuanto más fuerte y prominente, mayor la fuerza de proyección y el deseo de control en el espacio físico.
Se decía en la lección anterior que mientras la mandíbula muestra la fuerza instintiva natural, el mentón señala la intención voluntaria de dicha fuerza, es decir, la capacidad de realización en el mundo de las realidades prácticas.
Al analizar el mentón hay que tener en cuenta su altura, anchura, modelado y prominencia en el conjunto del perfil.
Altura
Alto: Lentitud de reacciones, predominio de intereses materiales, lasitud, irresolución.
Corto: Signo de descargas imprevistas de energía, cierta fragilidad en la reflexión, sin embargo hay voluntad fuerte.
Anchura
Ancho: Señal de energía, espíritu práctico y positivo, posibilidades concretas de realización. Si es muy ancho y cuadrado hay gran facilidad para contactar con el mundo físico, pero también es señal de materialismo, rigidez, inflexibilidad.
Si además de ancho el mentón es fuerte y prominente y la mandíbula es angulosa habrá fuerza de voluntad, firmeza, necesidad de actuar según unas líneas bien trazadas, personales, valor físico, fuerza de carácter.
Estrecho: Refleja una vitalidad reducida, tendencia nerviosa, altibajos energéticos. Si además de estrecho el mentón está retraído y la mandíbula es asimismo estrecha, inclinada y corta habrá pasividad, voluntad débil, espíritu sumiso, escasa fuerza decisoria y tendencia al sedentarismo.
Proyección
Débil: Escaso interés por el mundo material. Falta de espíritu práctico.
Normal: Un mentón que no sobresale y cuyo modelado es de tono medio, ni fuerte ni débil, denota una voluntad de acción equilibrada en el mundo material.
Prominente:
Refleja gran proyección personal y es señal de fuerza de voluntad, firmeza, independencia a la hora de actuar y decidir. Búsqueda de sensaciones nuevas. Excesiva proyección o interés en el mundo material. Si es muy prominente hay posible arrogancia, brutalidad (sobre todo si es ancho).
Puntiagudo: Nerviosismo, inestabilidad, posible desequilibrio, dificultad para centrarse y canalizar la energía vital. Refleja astucia, rapidez en la toma de decisiones, falta de continuidad en la acción.
Retraído:
Si va acompañado de una mandíbula corta, es señal de debilidad, indecisión, falta de independencia y autonomía, impresionabilidad, vulnerabilidad. Si es muy acusado el repliegue puede incluso haber tendencia al disimulo, la indecisión y la debilidad.
Modelado
Adiposo:
Predominio de vida sedentaria, materialismo, sobre todo si es doble o triple. Gusto por la buena mesa, sobre todo si el lóbulo de la oreja es grande y carnoso.
Carnoso: Señal de vitalidad, fuerza, equilibrio.
Redondeado: Señal de gran estabilidad, espíritu sociable, amabilidad, pocas tensiones, voluntad firme, ductilidad y prudencia. Buena capacidad de realización en el mundo material.
RECUADRO
HOYUELO DEL MENTÓN
(con fotos de Kirk Douglas y Beethoven)
Este hoyuelo es un elemento poco tónico, ya que las carnes han cedido bajo la presión exterior y se frena el impulso que culmina en la acción. Esta falta de firmeza se refleja en vulnerabilidad en los contactos con los demás. En general, debe interpretarse como señal de amabilidad, búsqueda fácil del placer, pervivencia del carácter infantil, humor cambiante.
A veces el hoyuelo se marca tanto que llega a convertirse en una hendidura vertical que parte el mentón en dos lóbulos. En este caso hay sentido de los obstáculos, tendencia a buscar soluciones de compromiso para evitar la lucha. En los rostros con rasgos inteligentes y evolucionados, su poseedor/a ganará en dulzura y calma benevolente. Si por el contrario se trata de un rostro con escaso vigor físico y psíquico, habrá renuncia al esfuerzo y probabilidad de fracasar en las tareas que se emprendan ya que, con frecuencia, no se llevarán a término.
Entre los personajes famosos con hoyuelo en el mentón recordemos a Kirk Douglas y a Beethoven. A ambos les aportaba suavidad, ya que el modelado facial de Douglas, con rasgos angulosos, era muy tónico, mientras que la expresión facial de Beethoven era dura, malhumorada.
PERSONAJE:
MARTA DOMINGUEZ
En Marta Domínguez destaca el perfil angular, aerodinámico, con la mandíbula poderosa y el mentón tan proyectado que parece participar en un movimiento hacia delante. Ambas señales denotan gran vigor y un temperamento entusiasta e impetuoso, arrollador. Gracias al apoyo de su ancho marco facial, la fuerte tonicidad de su modelado y los receptores sensoriales abrigados, la atleta olímpica ha sabido canalizar tanta energía dinámica en el deporte.
JOHN WAYNE:
Su mandíbula ancha y tónica mostraba buenas reservas de energía y gusto por utilizarlas. Aunque no fuera pendenciero, el actor podía llegar fácilmente a la combatividad física como hacían muchos de los personajes que interpretaba. Por otra parte, su mentón sólido y proyectado mostraba constancia y dinamismo en sus actos, pero también obstinación y testarudez, mientras la boca grande y firme acusaba fuerte riqueza sensorial.