Última actualización 01/01/2006@00:00:00 GMT+1
LA LUNA
Todas las noches sin falta, te visitará una poderosa deidad, su poder es hipnótico y sus redes sutiles te atraparán para sumergirte en un fabuloso reino mágico, en el que todo es posible. Allí te esperan infinidad de experiencias, de aventuras, que no por evanescentes dejarás de vivirlas con toda intensidad. Se trata de los dominios de Morfeo, Señor del Mundo de los Sueños.
EL MÁGICO INFLUJO DE LA LUNA EN EL MUNDO
Los términos soy, tengo, puedo, etc., son perfectamente válidos para el mundo vigílico, un mundo ordenado, coherente racional, en que actúan las leyes de causa y efecto. Desde que despiertas en la mañana hasta que te retiras a descansar dispones de una identidad y de un bagaje de cualidades que expresas en tus conversaciones y actos a lo largo del día. El astro Sol es el regente del mundo diurno, el que llamarías real.
Pero cuando te rinde el sueño, todo ese universo se desvanece, sencillamente se esfuma, entonces ya no eres quien creías ser, ni posees lo que estabas seguro de poseer, te sumerges bien en la inconsciencia, o bien en un extraño e impredecible mundo en el que el tiempo, los personajes y los espacios no se relacionan con sueños pasados, con leyes conocidas o con hechos que puedas controlar. La Luna es la regente de este extraño lugar aparentemente ilusorio, pero real en su propia dimensión, el misterioso universo del sueño.
Nadie puede vivir sin dormir, la biología ha creado esta ley para que el organismo físico pueda regenerarse, alejado por unas horas de las preocupaciones cotidianas, pero no solo se regenera el cuerpo y sus órganos, también la mente consciente descansa desprendiéndose de tantas definiciones, ideas y conceptos almacenados sobre su propia identidad y el medio ambiente en el que actúa.
Por eso el arquetipo de La Luna es de los más importantes del Tarot, además de ser junto con El Juicio, uno de los más misteriosos y complejos. Seguramente te habrás preguntado más de una vez que te sucede cuando te desprendes de tu cuerpo físico y su mundo y lo olvidas mientras éste descansa, pues bien mientras duermes pueden sucederte varias cosas, una de ellas que sencillamente descanses mientras tu mente se reajusta, situando las experiencias del día en su correspondiente archivo y produciendo en tu conciencia la sensación de imágenes y hechos sin sentido. También puede pasar que establezcas un contacto con tu “conciencia lunar”, (tu mente subconsciente) y ésta te envíe mensajes simbólicos sobre situaciones importantes de tu vida que te obstaculizan y que debes revisar, en esto se han basado las técnicas freudianas del psico análisis. Es igualmente posible que tengas premoniciones sobre sucesos importantes, buenos o malos que pueden afectarte tanto a ti, como a amigos o familiares próximos.
En este caso el aviso puede resultarte de gran utilidad, al evitarte situaciones que podrás soslayar, y en otros te resultará muy útil aprovechar premoniciones favorables que procedan de tus sueños. Recuerda que gran cantidad de descubrimientos científicos han sido producto de informaciones recibidas en el sueño, y en otros casos la fortuna ha llamado a la puerta de quienes han conocido mediante el sueño, la forma de hacerse con ella.
Pero quizá la parte más hermosa del mundo onírico sea la proyección astral, se trata de un mundo que el arquetipo de La Luna puede ayudarte a conocer. Los meditadores y místicos lo definen como un lugar extraordinario, un mundo de fantasía, poblado de seres fabulosos, de paisajes increíbles, en el que su espacio y su tiempo pueden plegarse a la voluntad de quienes lo habitan o quienes lo visitan.
Cuando te encuentres en tu habitación, acostado en tu cama y antes de que te rinda el sueño, imagina sobre ti el arquetipo de La Luna como si fuera una vidriera policromada, transparente, imagina que el sendero que se proyecta más allá de las torres, se eleva hacia el infinito, hacia las estrellas, trata de ir a dormir con esta imagen en la mente. Los símbolos de este arquetipo están construidos especialmente para potenciar la proyección de tu cuerpo sutil hacia espacios hermosos y brillantes del llamado “plano astral”. Cuando despiertes trata de recordar y apuntar tus sueños en un cuaderno que destines para ello, en un plazo de tiempo relativamente breve los podrás recordar con más precisión, así como tus experiencias en los espacios y lugares astrales visitados.
EN EL TIEMPO
No es lo mismo el tiempo en el que duermes que el tiempo en el que sueñas, el tiempo que dedicas a descansar puede ser medido por los relojes, de hecho es tanto, que un tercio de la existencia lo vives sumergido en el estado de conciencia simbolizado por el arquetipo de La Luna. La ciencia actual tiene un gran interés en descubrir el misterio del sueño, para ello investiga analizando el potencial eléctrico del cerebro y sus frecuencias de ondas, así tal vez llegue a descubrir que las sonrisas de algunos durmientes son producidas por su estancia en los mundos paralelos a los que han viajado, para contemplar aquellas cosas que sólo pueden ver quienes van, ligeros de equipaje.
EN LAS PERSONAS
Es posible que te guste soñar despierto, tener sueños, anhelos que aunque te parezcan fantasiosos en el momento en que se producen, te permitan tener la esperanza de que puedan hacerse realidad algún día. Dice un viejo proverbio que, -“soñar no cuesta nada”-. Así que todas las personas que te han ayudado a soñar, a creer que el futuro podría traerte cosas extraordinarias, diferentes a tu realidad actual, son emisarios del arquetipo de La Luna. También lo son quienes te hablan de espiritualidad y de lo que podríamos llamar “geografía cósmica”, sus palabras te harán comprender que hay otros universos, otros lugares más allá de la tierra, y de la materia, que para visitarlos y conocerlos, no necesitas acudir a una agencia de viajes, ni pasar por el duro trámite de la muerte física, te basta con relajarte, con dejar tu cuerpo en descanso para que tu conciencia se proyecte (como diría el poeta) a esos mundos sutiles, ingrávidos y gentiles.
EN TI
Aprender algo sobre el estado en el que pasas un tercio de tu vida, puede ser muy interesante, deducir que si el sueño es un proceso entre dos vigilias, la muerte ha de ser un largo sueño entre dos encarnaciones, te aclarará muchas dudas. El mundo del sueño es de una gran riqueza, conocer y dominar este aspecto de tu conciencia, ampliará la visión que puedas tener de ti mismo y del sorprendente universo en el que vives. La contemplación y el estudio del arquetipo de La Luna, te enseñará a hacerte consciente en tus sueños, que no es otra cosa que despertar en ellos, así descubrirás la existencia de otros planos, de otra realidad, tan veraz como lo es para los sentidos el mundo físico.
La exploración del mundo material es algo consustancial al hombre, pero son pocos los que sienten interés por explorar su conciencia, sin embargo quienes lo hacen, saben que el universo exterior surge del interno, que la vigilia procede del sueño, que el mundo físico es una limitada prolongación de otros mundos más libres, más dichosos, más de ensueño.