Última actualización 01/01/2006@00:00:00 GMT+1
Esta forma de curación llegada de la milenaria China ya se usaba allí hace unos 3.000 años para tratar las dolencias de los animales.
Ya sea por sí sola o en combinación con la medicina occidental actualmente está indicada para el tratamiento de gran variedad de patologías, tanto en animales domésticos como exóticos. Basándose en el restablecimiento del equilibrio energético del cuerpo del animal puede tratar parálisis, inflamaciones de origen no infeccioso, como alergias o para controlar el dolor. Dependiendo de cuál sea la gravedad de la dolencia puede bastar con una única sesión o tener que realizarse de una a tres sesiones cada siete días durante de cuatro a seis semanas.