LECTURAS DE TAROT
Última actualización 18/04/2011@08:43:19 GMT+1
En las lecciones anteriores hemos aprendido el significado de las cartas, también el modo de entrar en una lectura de las mismas. Ahora es el momento de entrar de lleno en la interpretación. La mente se abre y el destino juega un papel importante. No hay que aceptar ningún tipo de restricción y sí buscar una lectura lo más constructiva posible. Hay muchas formas de interpretar la realidad, he aquí alguna de ellas.
Hemos elegido la tirada a cuatro cartas porque es una de las más sencillas de llevar a cabo. Además se trata de un método rápido y con el que es fácil obtener respuestas rápidas a nuestras inquietudes. Podemos utilizarle para preguntas concretas y cercanas en el tiempo, para temas puntuales o para ver si algo que deseamos que llegue va o no a materializarse. Es muy importante formular bien la pregunta, evitando realizar varias a la vez, sabiendo exactamente cuál es la consulta que queremos hacerle al Tarot. La respuesta que den las cuatro cartas servirá como un consejo u orientación acerca del tema sobre el que se pregunta.
El hecho de que sea una tirada rápida no indica que no haya que prepararse para realizar el pronóstico. Todo aquel que entre en este universo, debe llevar a cabo un importante proceso de relajación para poder realizar la consulta al Tarot con la concentración necesaria.
Como en cualquier otro tiraje se comenzará por mezclar las cartas, extendidas sobre un paño y colocadas boca abajo, donde se moverán haciendo círculos con ambas manos. Este gesto provoca el caos inicial tras el cual comienza la creación. Luego, se recogen las cartas, se barajan y se corta (con la mano izquierda) el mazo ya formado. Una vez cerrado el corte, se colocarán en línea -de izquierda a derecha- las cuatro primeras cartas que salgan del paquete. Se dan la vuelta para ver qué arcanos han salido y qué nos revela el Tarot.
La carta en primera posición. Nos habla de la actitud del consultante, también de su sinceridad y ánimo ante la pregunta que ha hecho a la persona que le está realizando la tirada. En esta primera carta se retrata también la fuerza de voluntad, la iniciativa y todos los pesos que lleva consigo el consultante. Además es una carta que provoca la conexión entre la responsabilidad y el deber que mueve a la persona hacia el tema que consulta.
La carta en segunda posición. Aquí estamos hablando de aquellas circunstancias que van a ser favorables o aquellas que podrían ser perjudiciales ante lo que se desea, que van a influir de un modo u otro. Esta posición representa también la fuerza de las emociones y sentimientos que, en ocasiones, superan a la fuerza de voluntad y se piensa y se actúa siguiendo sus dictados.
La carta en tercera posición. Valora, en cierta medida, el significado de las dos anteriores, y nos aconseja sobre cuál es el mejor camino a seguir hacia el resultado final. Nunca se sabe, pero ese camino podría ser un tiempo de espera, la conveniencia de contar con la ayuda de alguien (familiar, profesional) o la necesidad de prepararse mejor (estudios, experiencia).
La carta en cuarta posición. Nos indica cuál es el resultado más probable y conveniente, sea o no el deseado, ya que a veces el tiraje en su conjunto y, en especial, la carta en esta posición, aconsejan desistir, o bien muestran otras opciones y oportunidades distintas a las esperadas.
Ejemplo de interpretación:
Pregunta: Existe la posibilidad de realizar un negocio con una persona. ¿Saldrá bien? La tirada que nos sale es la siguiente:
Cartas: 1- El Juicio. 2- El Emperador (invertida). 3- El ocho de oros. 4- El tres de espadas.
El Juicio en primera posición. Existen en el consultante las ganas de llevar a cabo algo nuevo, la necesidad de cambiar la rutina diaria y el estímulo de recibir una oferta. Eso sí, el consultante tendrá que tener mucho ojo con las cuestiones legales, que deberán estar muy claras y leer bien la letra pequeña de todo lo que se firme. No hay que dejar ni un cabo suelto para evitar posibles sorpresas desagradables.
El Emperador bocabajo en segunda posición. Habla de diversas circunstancias que podrían entorpecer o retrasar los resultados esperados. Habrá que tener cuidado con los juegos de poder y con las rencillas. El diálogo y la paciencia se imponen ante esta situación. También habrá que intentar mantener el equilibrio entre el dinero que se invierte en el negocio y el que se puede obtener para ver si nos es rentable o no.
El ocho de oros en tercera posición. Indica que, a pesar de los posibles inconvenientes que puedan surgir, la respuesta económica será buena. Eso sí, habrá que cuidar mucho la forma en la que se gestionan los bienes de cara a un futuro inmediato. De lo contrario, el dinero igual que viene, se podría ir.
El tres de espadas en cuarta posición. Es una carta compleja que habla de una posible ruptura y de pérdidas. Habrá que medir muy bien los pasos porque la cosa podría truncarse. Es una carta de disgusto, las situaciones se rompen y es muy probable que no exista una vuelta atrás, por lo tanto el negocio se puede plantear desde un punto de vista puntual, estacional, para ganar un dinero extra que sirva para posibles negocios futuros con otro socio. Es una experiencia más que te puede aportar muchas claves para un futuro inmediato.
De lo que se deduce:
Si se lleva a cabo el negocio es probable que se gane un dinero extra que no estará mal, pero a la vista de la última carta, la participación en este negocio no durará mucho. Podría haber disgustos y, si la persona es amiga, una posible ruptura de la amistad.