Después de dieciséis años jugando en el primer equipo de fútbol del Real Madrid, Raúl González decidió el pasado julio marcharse al conjunto alemán del Schalke 04. En todos estos años, el madridista lució en su camiseta el dorsal número 7, pero en Alemania estaba en posesión del chino Hao Junmin. Desde su llegada al Schalke 04, Raúl expresó sus ganas de seguir luciendo este número, pero no ha sido fácil convencer al jugador chino para que se lo cediera.
Los responsables del departamento de marketing del equipo alemán tuvieron que echar mano de la Astrología para convencer al jugador de que dejara el 7 para Raúl y él luciera el número 8. Le recordaron que en su país el 8 es el dígito de la buena suerte por excelencia y está relacionado con las estrellas. Después de muchas negociaciones, Hao Junmin aceptó.