¿ÁNGEL O DEMONIO?
¿ángel?
Poderoso, grande, seguro, estelar… tu poder es algo innato, así como tu carisma. Además desprendes una especie de halo a tu alrededor que no se puede explicar con palabras, hay que sentirlo y palparlo. Atraes como un imán y nunca dejas a nadie indiferente, ya sea para bien o para mal. Tu vigor es inmenso, podemos considerarlo casi hipnótico y tu energía no se agota nunca. Qué suerte.
En el amor, en el trabajo, con el dinero… eres tan generoso en todos los aspectos de la vida que no se puede decir más que lo das todo sin pensártelo dos veces. Te gusta cuidar a los tuyos y no descuidarles en ningún detalle. Eres generoso y a ti el dinero te sirve para gastarlo en ti y en los otros.
Eres sincero y no soportas ningún tipo de mezquindad. A ti te tienen que decir las cosas como son, sin pelos en la lengua. Como veas o sientas que el otro se escabulle con frases del tipo: “sí, pero…” te pones de los nervios porque crees que las cosas son mucho más sencillas si cada uno dice lo que piensa y no se pierde el tiempo con tonterías que no vienen al caso. Por eso es fácil hablar contigo, no tienes doblez alguna y eso es algo maravilloso. No lo pierdas nunca.
- TUS 5 VIRTUDES ESTELARES
- La pasión llameante con la que atraes al otro.
- La autoconfianza.
- Posees un corazón amable y generoso, siempre abierto a los demás.
- La fuerza. Es muy poderosa en ti y te confiere un carácter enérgico y valiente.
- La nobleza. Es algo con lo que hay que nacer. Sale de serie.
Nos molas
- Cuando utilizas tu orgullo de forma constructiva y como fuerza motivadora para ti y para los tuyos. También cuando despliegas esa melena al viento y ese carisma que nos encanta.
- Siempre que muestras tu sonrisa que deja a más de uno con la boca abierta.
- Porque haces que nos sintamos el príncipe o la princesa del cuento con final feliz.
Te queremos
Por tus besos, porque besas como si ese beso fuera el último o cuando abrazas y arañas la espalda de tu amante suave y dulcemente para pasar luego a la acción más arrebatadora. También cuando haces que tu pareja se sienta la más adorada del universo. Contigo el amor es siempre una experiencia inolvidable.
¿demonio?
La vida para ti es un gran escenario donde hay comedia y también drama. Eso sí, tú siempre eres la estrella de cualquier acto, nadie puede arrebatarte la batuta. Te encanta mantener y captar la atención de toda la audiencia. Ya sea una persona o mil, lo importante es que tú eres el prota y nadie te hace sombra. Es difícil que un Leo no monte algún espectáculo allá donde vaya. Tienes el total y absoluto derecho divino para hacerlo.
Tu símbolo es el del león, criatura magnífica, considerada el rey de la selva. Se supone que los demás deben sentirse encantados en tu presencia. Por eso disfrutas estando en el primer plano, ser el centro de todas las miradas y que los otros te rindan total y absoluta pleitesía. De lo contrario te enfurruñas y sacas ese carácter tan gruñón y algo gritón. Tus rugidos se oirán de lejos y provocarán más de un sobresalto en los que te rodean. Que se alejen todos de tu lado porque el vendaval está servido.
Contigo no valen las críticas, ni siquiera las constructivas porque tu orgullo de gatito herido se resiente y entonces montas de nuevo en cólera por pura obstinación. A ti hay que hacerte reverencias, besarte las pezuñitas y decirte lo fantástico que eres. De todos modos si algo no suena bien o te va a disgustar, directamente lo eliminas de tu vida.
- TUS 5 PECADOS ZODIACALES
- Ayyyy esa arrogancia.
- A mandón nadie te gana. Todo tiene que hacerse a tu modo y manera.
- Comprador /a compulsivo/a. Reconócelo, eres víctima de la visa.
- Cuando dejas de lado a los otros porque han perdido interés para ti.
- En ocasiones eres un pomposo/a de cuidado.
- Nos sacas de quicio
Cuando no permites que nadie a tu alrededor sea más guapo, más poderoso, más alto, más fashion… En fin que tú decides que eres el más guapo, el más poderoso, el más fashion y punto.
Cuando te aburres, te sientas bajo tu sombra y decides que no vas a levantar ni un dedito para esforzarte por el otro. Está bien tener un club de admiradores pero es bueno también pensar que los otros están a tu altura y son igualitos que tú. Aunque no lo termines de creer, tú no tienes la sangre azul. ¿O sigues todavía pensándolo en pleno siglo XXI?