La hipertensión es una patología que afecta al 35% de la población española adulta y causa unos siete millones de muertes al año en el mundo, al aumentar el riesgo de infarto e ictus. Ahora, un macroestudio internacional ha identificado los genes que la causan, por lo que se abren nuevos caminos en el tratamiento de esta patología.
En esta investigación se han analizado las características genéticas de más de 130.000 personas hipertensas, identificando once genes presentes en ocho regiones del genoma humano, cuyas mutaciones están asociadas a la presión alta. Seis de estas regiones no se habían vinculado hasta el momento a los mecanismos de regulación de la hipertensión. Por eso, los nuevos genes no figuran entre los objetivos de los fármacos que están comercializados a día de hoy, pero que lo serán en un futuro. Además, quizá también se puedan crear tratamientos personalizados para cada persona para tratar este problema.