La Vía Láctea, el “camino de leche” en su significado latino, se dibuja en el cielo del norte de España, de este a oeste, marcando en el firmamento la ruta de peregrinación en la tierra del Camino de Santiago. Por eso, éste es conocido muchas veces como el “Camino de las estrellas”. Pero los peregrinos no pueden observar esta miríada de estrellas en todos los tramos de su recorrido, porque el Camino está demasiado iluminado, sufriendo el creciente problema de la contaminación lumínica. Por eso, los astrónomos españoles, en el marco del Año Internacional de la Astronomía, quieren liberar la ruta jacobea de la contaminación lumínica. La iniciativa, que se denomina “El Camino de las estrellas”, pretende desarrollarse desde Puente la Reina (Navarra), hasta Santiago de Compostela, mediante la transformación a largo plazo del alumbrado en uno más eficiente energéticamente.