Última actualización 20/10/2008@17:41:15 GMT+1
Cuevas subterráneas y templos similares a los descritos en la mitología de esta civilización
Un grupo de arqueólogos mejicanos ha descubierto una red de cuevas y cenotes (ríos sagrados) subterráneos en Yucatán, en el marco del proyecto “El culto al cenote en el centro de Yucatán”. Creen que podría ser el camino a lo que los antiguos mayas llamaban Xibalbá, el inframundo, el mundo de los muertos. Para afirmar esto se basan en lo escrito en el libro de la mitología maya Popol Vuh sobre los rituales de las creencias de esta civilización y que parece coincidir con lo encontrado en este lugar. Además, en crónicas del siglo XVI sobre la persecución de la idolatría tras la conquista española, se mencionan 17 cuevas y cenotes donde los mayas efectuaban sus ritos, de los que nueve han sido localizados por los arqueólogos.
En esta red de cuevas subterráneas se aprecia un modelo común, un portal natural tapiado con piedras labradas y que deja un pequeño acceso de no más de un metro de altura y unos 50 centímetros de ancho. Dentro de siete de estos espacios se han encontrado restos óseos humanos, cerámica y esculturas a modo de ofrendas y grabados en las paredes. Además hay varios templos y una calzada bien cimentada de casi 100 metros de largo similar a la del enclave maya de Chichén Itzá. Esta calzada termina en tres plataformas que llegan hasta el agua, donde hay una columna de estalactitas y estalagmitas que se asemeja a una ceiba, el árbol de la vida para los mayas.
Pero en este lugar puede que haya más secretos por descubrir. Gracias a un vehículo operado por control remoto específico para cenotes, construido en colaboración con la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega, se podrán conocer mejor estos espacios y qué tesoros arqueológicos guardan sus profundidades.