A partir de un estudio sueco sobre la sexualidad en la vejez, publicado recientemente, varios expertos españoles han puesto sobre la mesa cómo disfrutan nuestros mayores del sexo. Aunque creen que gozan más de él que sus padres, todavía quedan muchos prejuicios en esta materia, que son más perjudiciales que los achaques propios de la edad.
Hasta ahora la sexualidad en la vejez se ha marginado, pero los expertos entienden que debería haber programas dirigidos a potenciarla en esta etapa de la vida. Piensan que el mayor obstáculo para no disfrutar plenamente de ella está en los tabúes y falsas creencias. Pero hay que concienciar a los mayores de sus múltiples beneficios. Con la edad se puede seguir disfrutando del coito, pero el sexo adquiere un sentido más amplio, sin prisas, donde el tacto, la fantasía y las emociones toman protagonismo. La salud se ve beneficiada, pues con el sexo el cerebro libera una serie de sustancias químicas que favorecen el bienestar general. Además, el orgasmo es bueno para el sistema cardiaco, respiratorio y nervioso y tonifica la musculatura. En definitiva, practicar sexo es bueno a cualquier edad.