La Vía Láctea es la galaxia espiral en la que el Sol es una estrella más de los millones que giran, a 800.000 kilómetros por hora, alrededor de su centro, un gran agujero negro. Un grupo internacional de astrónomos del Sloan Digital Sky Survey ha observado el movimiento de 20.000 estrellas del halo y han llegado a la conclusión de que es doble.
El halo interior rota en la misma dirección que el disco galáctico, pero más despacio, mientras que el exterior lo hace en sentido contrario. Con todo estos datos los investigadores aseguran que queda probado que la Vía Láctea no se formó de una vez y creen que primero se formó el halo interior por la colisión de galaxias pequeñas masivas y el exterior a partir de otras galaxias que rotaban en sentido opuesto.