Un estudio de la Universidad de Wisconsin pone de manifiesto que la evolución humana no ha terminado aún, es más, en los últimos 5.000 años los cambios moleculares en nuestra especie se han acelerado, siendo mayores que los de cualquier momento de la evolución.
Los investigadores han utilizado muestras de ADN del Proyecto Internacional HapMap, en el que se intentan identificar las variaciones genéticas que causan enfermedades. Tras examinar 3,9 millones de cambios de un tipo conocido como polimorfismo de un solo nucleótido de 270 personas de Japón, el Norte de Europa, África y China, han encontrado pruebas de evolución reciente en un 7% de los genes. Esto significa que las razas humanas están separándose las unas de las otras, que cada vez somos menos parecidos. Una de las claves para la aceleración evolutiva es el crecimiento de la población mundial y otra la aparición de las diferentes enfermedades.