Última actualización 17/03/2008@14:56:53 GMT+1
Sacerdote babilonio de Bel, en Babilonia (siglo III a.C.) escogió la isla de Cos para establecerse, en torno al año 280 a.C..
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Beroso hizo su elección de esta isla por su fama como centro médico donde confluían todas las disciplinas. Por ejemplo, allí se enseñaba la iatromatemática, es decir, la relación de las diferentes partes del cuerpo con las constelaciones y los planetas. Astrólogo, además de sacerdote, en esta isla fundó una escuela de Astrología a través de la cual introdujo los conocimientos de esta disciplina en la civilización griega. Al parecer, incluso ayudó a los nuevos monarcas greco-macedonios en la consolidación de su poder.
"Lengua de oro"
Su obra fundamental, Babyloniaca, es una historia de Mesopotamia con la Astrología como telón de fondo. Se la dedicó al rey Antíoco I Sóter (281-262 a.C.). Este libro alcanzó una gran popularidad y se convertiría en referencia y fuente ampliamente consultada, especialmente coincidiendo con el final del periodo helenístico y el creciente interés de Roma por la cultura oriental. Más tarde, también fue una referencia importante para los autores cristianos.
Este trabajo consistía en tres partes: la primera es una cosmogonía caldea que sitúa al monstruo Oannes -con cuerpo de pez pero cabeza y piernas humanas- al principio de la civilización y revelando a los hombres el origen del mundo; la segunda es básicamente una lista de reyes hasta Nabonasar (siglo VIII a.C.) y la tercera habla de la dominación asiria hasta tiempos de Alejandro Magno.
El contenido astrológico de Babyloniaca se centra en los eclipses y las fases de la Luna, así como una descripción basada en la teoría de las grandes conjunciones para explicar las catástrofes que pueden asolar el mundo, como la deflagración y el diluvio. Según Beroso, la primera se produciría cuando todos los planetas se alineasen en el signo de Cáncer, mientras que el diluvio, cuando lo hicieran en el signo de Capricornio. Al fin y al cabo, cuando el Sol entra en Cáncer se produce el Solsticio de Verano y cuando entra en Capricornio se produce el Solsticio de Invierno.
Hay una tradición que atribuye a Beroso la paternidad de la sibila de Caldea. El astrólogo también contribuyó con sus estudios a perfeccionar los relojes de sol.
Según Plinio, los atenienses le tenían en tan alta estima que erigieron una estatua suya con una lira de oro en sus manos, en señal de lo bien que conocía los ciclos del cosmos, frecuentemente asociados a una armonía musical. Además, en aquellos tiempos, astrología, música, matemáticas y medicina estaban totalmente relacionadas entre sí. Otros dicen que era la lengua lo que tenía de oro, como reconocimiento a sus maravillosas profecías.