Última actualización 17/03/2008@14:56:46 GMT+1
Guido Bonatti de Forlivio (1235-1296) es uno de los astrólogos más célebres de la Edad Media
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Natural de Forli (Florencia) llegó a ser profesor de la universidad de Bolonia, donde se implantó una cátedra de Astrología. En el momento histórico de Guido los astrólogos jugaban un papel preponderante en numerosas cortes europeas y, en ocasiones, gozaban de gran prestigio y eran apreciados sus conocimientos científicos así como sus consejos.
Su obra capital, titulada Libro de Astronomía, ha sido considerado por muchos como el texto astrológico más importante escrito en latín durante el siglo XIII. A lo largo del mismo intercambia, con frecuencia, las palabras astronomía y astrología; de hecho, por entonces aún no se había producido el desgarrador divorcio entre ambas materias. Y coloca al astrólogo por encima del médico, porque -según dice- éstos estudian cuerpos formados simplemente por cuatro elementos o cualidades, mientras que los astrólogos estudian cuerpos compuestos también por una quinta e incorruptible esencia. También se ganó la enemistad del clero, entre otras cosas, porque afirmaba que los astrólogos saben más de las estrellas que los teólogos de Dios. Además, no dudó en desvelar que muchos clérigos de su tiempo consultaban a los astrólogos sobre sus perspectivas de promoción.
Entre otras temáticas, en este libro describe como debe actuar e interpretar los astros un astrólogo en asuntos relacionados con la guerra. Su autor describía cómo saber quién iba a ganar y quién iba a perder. Pero sus exposiciones no eran mera teoría, sino que estaban basadas en hechos reales, es decir, que las había aplicado personalmente sobre el campo de batalla. Eso le permitió completar sus interpretaciones con interesantes ejemplos.
Algunas de las técnicas descritas por Bonatti en este libro son usadas en la actualidad por unos pocos astrólogos, aunque ahora las aplican a competiciones deportivas.
Los anales históricos de Forli, antigua ciudad del sur de Italia, describen el trascendental papel jugado por Bonatti, de modo que el astrólogo puede ser considerado como profeta -nunca mejor dicho- en su tierra. Corría el año 1282 cuando Montefeltro defendía esta plaza de un ataque lanzado por tropas güelfas al servicio del Papa Martín IV en alianza con los franceses. En los citados anales se cuenta: "Entonces Guido de Montefeltro, capitán de la gente de Forli, junto a Guido Bonatti, ciudadano, filósofo, y más eminente astrólogo, habiendo convocado a la gente a reunirse en la plaza pública". Entonces, les instruyeron de la maniobra a seguir: abandonar la ciudad para volver a ella en el momento oportuno. Al hacerlo así pudieron atacar a los aliados por separado, lanzándose sobre sus enemigos por sorpresa cuando algunos de ellos ya estaban ocupando los lugares fortificados. Lo curioso es que en los mismos anales de la ciudad se reconoce el mérito a Bonatti, quien supo aconsejar según el arte de la astrología.
El destino aún deparaba una última ironía: el mismo año que murió Bonatti, Guido de Montefeltro se reconcilió con el Papa Bonifacio VIII, sucesor de Martín IV.
Bonatti también es considerado como uno de los padres de la Astrología Horaria . Estableció lo que siglos más tarde William Lilly bautizaría como Consideraciones, una serie de normas a tener en cuenta antes de interpretar una carta astral y poder emitir juicio sobre la misma.