Última actualización 17/03/2008@14:56:07 GMT+1
Fue una mente ilustre y uno de los padres de la Iglesia, lo que no le impidió dedicarse al estudio profundo de las ciencias ocultas y muy especialmente de la Astrología.
Nació a principios del siglo XIII en Alemania, en el seno de una familia noble y murió el 15 de noviembre del año 1280. Fue una mente ilustre y uno de los padres de la Iglesia, lo que no le impidió dedicarse al estudio profundo de las ciencias ocultas y muy especialmente de la Astrología. Quizá por eso pudo explicar con mayor claridad que sus predecesores los atributos y cualidades del alma humana.
Empezó a estudiar leyes en Bolonia, más tarde en Venecia y finalmente en Padua, donde conocería a Jordán de Sajonia, quien acabaría sucediendo a Santo Domingo de Guzmán al frente de la Orden Dominicana. La influencia de aquel sería decisiva para su gran decisión, y el año 1223 ingresó en la orden de los dominicos, a pesar de la oposición de su familia. Con los años, llegaría a ser nombrado obispo de Ratisbona, cargo al que, no obstante, renunciaría por su vocación por la docencia y la escritura. De 1228 a 1245 enseñó en varias ciudades, empezando por Colonia y regresando a la misma ciudad, donde tuvo como discípulo a Santo Tomás de Aquino y a quien tuvo que defender en París de las acusaciones del obispo Etienne Tempier.
Abierto a lo universal y con una mentalidad científica y observadora, acumuló un saber enciclopédico. Por eso y por su grandeza de espíritu era considerado Magno. Llegó a escribir 38 obras, en las que trataba todos los temas. En sus escritos se encuentran afirmaciones del tipo: "Yo hice el experimento" "Esto me lo han referido pescadores o cazadores expertos".
Sin embargo, con San Alberto Magno hay una vuelta al pensamiento aristotélico, que llevaría a posiciones dogmáticas y encasilladas, lo que acabaría siendo un obstáculo para los librepensadores, como le pasó a Giordano Bruno siglos más tarde.
Entre su inmensa obra cabe destacar De phísica y De caelo, dedicado íntegramente a la Astrología y en el que sigue, de algún modo la línea de Aristóteles. Pero, entre sus obras astrológicas destaca especialmente Speculum astronomicum, donde diserta sobre la dependencia que el hombre puede tener de los influjos celestes. En esta obra habla incluso de las características astrológicas del nacimiento de Jesús:
"... ya sabemos que el signo de Virgo en el Ascendente de N. S. Jesucristo, no porque él estuviera sujeto al movimiento de las estrellas, quien había creado todas las estrellas, sino porque cuando se extendía el cielo como una piel formando el libro universal, y desdeñando hacer la obra incompleta, no quiso que fallaran sus letras"
Una de sus principales obras fue los Comentarios a San Juan, la cual -según demuestra el erudito Demetrio Santos, en Introducción a la historia de la Astrología- es una obra relacionada con la ciencia de los astros. Además, a San Alberto Magno se le atribuyen algunos libros apócrifos, como Liber secretorum de virtutibus herbarum.