Última actualización 21/04/2008@15:22:39 GMT+1
Este famoso astrólogo, astrónomo y geógrafo, fue un personaje decisivo para la historia de la Astrología y la Astronomía.
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Claudio Ptolomeo vivió en el siglo II d.C. y es considerado como el príncipe de los astrólogos.
Este sobrenombre, impuesto por la excelencia de sus conocimientos, no está exento de la confusión que hubo en torno a él, ya que, siglos antes, en Egipto reinó la dinastía de los Ptolomeos. Pertenece al periodo medio de la escuela de Alejandría, ciudad que fue un extraordinario foco de saber astrológico desde el siglo IV a.C. al IV d.C. Su amplia obra constituye uno de los más serios esfuerzos por transmitir el conocimiento astrológico como un saber ordenado, elevado y científico. De hecho, para leer y entender toda su obra es necesario tener una cultura considerable y cierta destreza en el cálculo.
Sus más destacadas obras son el Tetrabiblos y el Almagesto, la primera de carácter astrológico y la segunda dedicada a la astronomía. Si en ésta trata de calcular las posiciones y movimientos de los astros, en aquella estudia el influjo que ejercen sobre nosotros. Estos dos tomos siguen constituyendo las bases del saber astronómico y astrológico de nuestros días, aunque la Astronomía conoció un cambio espectacular desde la revolución de Copérnico. Aunque seguramente Ptolomeo fue un recopilador de saberes antiguos, tiene el mérito de entenderlos y contribuir a ellos con observaciones personales. También se le atribuye el Centiloquio, cien sentencias astrológicas.
Como su nombre indica, el Tetrabiblos se divide en cuatro partes. En él se resume el saber astrológico hasta la fecha, abordando las diversas ramas de esta materia y dando una larga serie de aforismos sobre interpretación de las posiciones planetarias. Ptolomeo concluye que los seres vivos están sometidos a la acción de los astros y, en consecuencia, la forma en la que nacen está determinada por las configuraciones celestes. El autor también era geógrafo y en esta obra estableció una serie de correspondencias entre países y signos que todavía hoy suele usarse. Así, por ejemplo, España es un país de Sagitario.
Para redactar el Almagesto se basó en los trabajos de Hiparco, los cuáles completó con sus observaciones personales desde marzo del año 127 a febrero del 141. Representa el más completo catálogo de estrellas y constelaciones y serviría de base para todos los estudios posteriores. Clasificó más de 1.000 estrellas, 300 de ellas por primera vez.