Sobrevuela nuestros cielos con su majestuoso plumaje pardo oscuro, que se torna blanco en hombros y nuca. Es el águila imperial, una especie impresionante por su gran envergadura (más de dos metros) en peligro de extinción que tiene sus crías en junio. Tiene de dos a cuatro polluelos, que no logran sobrevivir en su totalidad, pereciendo algunos por inanición ante la férrea competencia con sus hermanos más fuertes.